Todos llevamos en nuestro interior un reino de oscuridad que nos produce miedos y pesadillas.

Sabemos que esos fantasmas que nos asustan somos nosotros mismos.

Por eso nos atrae la oscuridad.

Por eso la tememos.

lunes 13 de octubre de 2008

Sociedad extraña

Vivimos en una sociedad extraña, llena de grupos sociales enfrentados por motivos poco más importantes que la música.

Algunas de estas tribus son violentas, otras tantas son inofensivas, unas más abiertas y otras son círculos cerrados... Sea como sea, prácticamente todos entramos en alguna de estas clasificaciones, ya sea por nuestros gustos, ideología, estética u otros factores que nos diferencien de algunas personas y nos asemejen a otras.
Al fin y al cabo, no nos queda más remedio que unirnos en algún grupo, ya que alguien que no siga una corriente se tachado de raro, loco o cualquier otra ocurrencia. Y aunque no queramos, los demás se encargan de clasificarnos, nos conozcan o no.
Según esa clasificación, ya sabemos con quien debemos hablar, con quien debemos ir a ciertos sitio, a qué sitios no debemos ir o qué no deberemos hacer, de lo contrario, seremos expulsados de esa categoría y automáticamente trasladados a otra. Es también interesante las separaciones dentro de estas separaciones, escindiéndose un grupo cual secta que se independiza de la congregación principal.
Muy comunes son tribus urbanas como los canis, pijos, heavies, frikis, emos, punks... Innumerables categorías que nos unen para separarnos. Cada cosa que nos acerca a un grupo nos separa del resto. Tal puede ser la rivalidad entre las diferentes agrupaciones, que puede llevar a "guerras" entre ellas.

Aun así, todo esto no es nada nuevo: lleva dándose desde que la raza humana puso sus extremidades sobre la tierra. Casos claros son las religiones, que irónica y paradójicamente predican unión para separar.
Con seguridad, en el caso de la inexistencia de estas creencias, el mundo no estaría tan separado... tal vez solo lo separasen las barreras geográficas, perdiéndose las diferencias culturales, lo que tendría tanto consecuencias negativas como positivas.

Nuestra sociedad se basa en la discriminación constante, discriminación de una forma o de otra, camuflada o no, mayor o menor, pero discriminación al fin y al cabo.
Se compara sin descanso unos grupos con otros con la finalidad de decidir cual es "la mejor", humillando a unos, engrandeciendo a otros. Se consideran malas ciertas actitudes y buenas otras, todo dependiendo de la clase que miremos.
Como dijo un camarada Gamersmafioso en cierta ocasión: "Mientras te etiqueten de friki por jugar dos horas al PC en este país, pero no te digan nada por tirarte 20 en el Tuenti... poco avanzaremos."

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, decir antes de nada que yo entraría en la categoría rara pues siempre intente no seguir al rebaño.
Consecuencias: Menos amistades, pero al fin y al cabo, no las quería...

Dado que sí, es obvio que la sociedad está dividida por clases sociales, ya sean jovenes de tribus urbanas o mayores de partidos politicos, las igualdades son pocas, y con eso de la religión...bueno, es la nube que tapa el Sol a tantos adeptos, personalmente, pienso que creer en un Dios que nos creó para que lo adoremos y más mandamientos absurdos, es un poco impropio de un Dios...si es que existiese alguno, podría tacharse la religión catolica igual de absurda como la creencia en el creacionismo y la cienciología, visto desde unos ojos mas logicos que los que creen en estas, claro.

La solución a todo esto, ninguna, ya que la subjetividad de cada uno estará apoyada por muchas opiniones distintas, creandose al final la falsa ilusión de llamar "bueno" a lo que más se vote y se opine igual, ya sea en base a tribus, a partidos politicos, a religiones...nunca alcanzaremos un acuerdo.

Y esto es así, porque el ser humano es intrinsecamente estupido, el poder lo ciega y siempre gusta de estar en lo alto en base a sus creencias.

Todos somos iguales, todos somos enemigos.

(Y me piro ya porque echan lo de "el juego de tu vida" y me gusta ver como se humillan tontamente cabezas de familia, novios cornudos, etc por unos cuantos billetes...)

Sin más: RES-IG.

Nekouji dijo...

Pues si, todos somos perfectamentes clasificables en tribus urbanas. Incluso la gente que no está clasificada en una tribu urbana, has dicho que se le considera raro, loco y demás. Y es esa su clasificación, pertenece al grupo de los locos, los raros, etc.

Yo sigo mi tribu urbana de la grulla que al fin y al cabo, es la más práctica y tiene una ideología bien definida xD

Vanirax dijo...

¡¡Viva el Club de la Grulla!!
Hay que ir practicando... ¡Ya está! Voy a intentar hacer una grulla y pongo una foto en la próxima actualización xD

En fin, gracias a los dos por los comentarios, a ver si la gente se anima y me comenta, que los hay que leen, tienen cuenta en Gmail y pasan xD

¡Ah! Y a ver si te reconozco en clase, RES-IG.