Tras mucho tiempo sin dejar huella por aquí, vuelvo a escribir. Lo que me ha animado a escribir esta noche tras tanto tiempo de descanso ha sido una discusión algo intensa con alguien, además de algunas clases de D. Político y las visitas a cierto foro "flamer" a más no poder, en el que tanto un bando como el otro se tiran los trastos a la mínima oportunidad que tienen, alargando media vida sus discusiones.
A raíz de esto último, lo del foro, surgió una conversación sobre las supuestas ideologías que hay en la sociedad española. Tenemos gente de Izquierdas, gente de Derechas, otros de centro, apolíticos... cada uno tiene un pensamiento propio. También, cada uno intenta defender su ideología como puede, y teniendo en cuenta que somos lo que somos, la defensa de nuestras supuestas virtudes la llevamos a cabo señalando los defectos de nuestro rival. Se usa el sentimentalismo barato, implicando a los demás en una lucha que no es la suya, una lucha egoísta y sin sentido alguno.
Sin embargo, pensemos fríamente: ¿existen en nuestra época unas ideologías tan marcadas como las de antaño? Los supuestos bandos políticos a los que cada uno se aferra, ¿tienen algún sentido actualmente? En nuestros días no importan los poéticos valores que se enardecían en tiempos revolucionarios, lo importante es la permanencia en el poder para asegurarse la estabilidad económica a uno mismo; el que no está en el poder, por su parte, se encarga de cuestionar al gobierno de turno sean cuales sean sus medidas.
El pueblo, por llamarnos de alguna forma, es un simple instrumento de elección. Tras haber sido elegidos los líderes, estos se encargan de dictar el futuro de la sociedad. Esto estaría medianamente bien de ser los líderes unas personas preparadas, sabias, expertas en todos los aspectos que necesitasen... pero eso es mucho pedir. Con conseguir que los ciudadanos se sientan lo suficientemente apegados emocionalmente con el aspirante al poder, con darles un poco de lo que quieren oír, ya hay suficiente. Un pueblo ignorante no da para más; tampoco da para conseguir mejores políticos, ya que en su momento estos últimos formaron parte de la masa popular.
¿El poder debe estar en el pueblo? ¿La democracia es lo correcto? Sí, el problema es el pueblo en sí, que no quiere mejorar. Si la gente no se preocupa por lo que los rodea, dentro o fuera de las estúpidas fronteras de sus países, no puede tomar decisiones importantes. En España al menos, no todo el mundo está preparado para vivir en democracia. Muchos vienen de un régimen en el que no existía libertad, otros han nacido con ella... cada uno de una forma y todos iguales. Si requiere esfuerzo, por norma general, no conviene; si requiere tiempo, hay que encontrar algún atajo... Pero, ¿acaso se nos puede culpar de ello? Por supuesto que no.
Somos seres humanos y nos comportamos como tales. Si tuviera que elegir entre optimismo o pesimismo antropológico, pienso que el segundo nos define mucho mejor. Casi todos no hacemos algo por el simple hecho de que ello nos traería problemas. Si fuéramos invulnerables o si pudiéramos salir impunes de cualquier situación, no creo que todo el mundo decidiera portarse bien; yo al menos no puedo decir que lo haría. Tampoco digo que el ser humano sea malo por naturaleza... pero bueno tampoco es.
En general, los humanos somos seres conflictivos. Con que tan solo haya dos personas sobre la Tierra, a la mínima de cambio estarán enfrentados. Somos una raza bélica, cruel, sádica; ¿los animales matan a otros animales por placer? Sí, pero solo una raza en concreto: nosotros. Somos los únicos animales que matamos a otros cuando no tenemos hambre o estamos en peligro, por simple placer. No es raro que unas criaturas así estén constantemente enfrentadas, sea cual sea el motivo. Nuestra naturaleza nos hace oponernos a los demás de forma irracional, aunque lo que nuestro "enemigo" haga pueda sernos útil a nosotros. Eso mismo ocurre con la política: tanto unos grupos como otros están atentos al rival para lanzarse sin piedad al mínimo traspiés.
Yo estoy convencido de que separándonos no conseguimos nada, por muy diferentes que sean nuestras ideas. Tanto un lado como el otro, cuando se radicaliza, es malo; cuando se perjudica a otros, sin importar a que bando pertenecen, nuestra causa deja de ser legítima. El fin no justifica los medios. Las ideologías que incitan al odio son simple basura, odies a quien odies. La extrema derecha y la extrema izquierda son iguales, todas acaban siendo fascistas llegadas al poder, como se ha podido comprobar en los regímenes supuestamente comunistas que se han dado hasta el momento, o en otros como el nacional socialismo o el franquismo.
Yo soy republicano y podría definirme como de izquierdas... y aun así, me siento reticente a que se me asocie con la izquierda de este país. O por un lado se trata de una izquierda light, como podría ser los que están con el pseudo-socialista PSOE, o se trata de una más radical, de la mano de IU o el PCE. Unos tienen una ideología vacía, inclinándose hacia donde esté el dinero; los otros son "más puros", se dejan llevar más por el corazón que por el cerebro...
En el caso de la derecha ocurre lo mismo: el PP se encuentra bastante centrado, siendo un PSOE a la inversa, y como antagonistas del PCE encontraríamos partidos como Falange y demás.
Sinceramente, el peso de las ideologías de la Guerra Civil nos sobra en nuestra sociedad actual. No digo que deba olvidarse lo que ocurrió, los que murieron y quienes los mataron. No hay que olvidarlo, pero hay que superarlo de una vez. Una de las razones por las que España no es ni será, al menos en mucho tiempo, un país que yo considere como "bueno" es que no se parece a otros como Alemania, donde tras vivir lo que vivieron, quedan restos de los nazis por aquí y por allá, pero su pueblo no está enfrentado como ocurre aquí.
Los españoles se quejan de sus políticos, cuando son ellos el principal problema. ¿Acaso los políticos aparecen de la nada? Son personas de nuestra sociedad, que gracias a la basura de educación de este país y de las divisiones que se forman, cuando llegan al poder solo piensan en conservarlo. Y como la sociedad está dividida en dos ideologías vacías, sin ningún sentido, son incapaces de elegir con claridad a quien quieren en el Gobierno. Dejarse llevar a la hora de votar, sin meditar bien las ofertas de cada partido, es principalmente lo que hace que tengamos este bipartidismo.
La lealtad incondicional me parece ridícula. Si tu partido lo hace bien, vótale si no hay otro mejor; si tu partido la caga, castígalo no votándole, a no ser que los otros sean peores. Es simple. Al fin y al cabo todos nuestros partidos vienen a ser lo mismo; todos con una política económica casi idéntica, a pesar de sus supuestas diferencias ideológicas. Solo los diferencian nimiedades tales como asuntos de política social que no llegan a ayudar realmente en la mayoría de los casos, solo los diferencian la propaganda barata de la que hacen uso. Además, si no te informas antes de votar, ¿por qué te quejas? ¿Acaso tienes derecho?
Gobierno y oposición son partidos muy parecidos, no están tan separados como parece. Lo que uno proponga tendrá la oposición del otro, sea lo que sea. Si uno falla, el otro se aprovechará, no ayudará a arreglarlo. Buscan parecer más fuertes que su rival, utilizar sus defectos en su contra. Las ideologías subsistentes por estos lares se enfrentan continuamente, echándose la culpa la una a la otra, lanzándose cifras de muertos a manos de unos y otros para justificarse...
Pero bueno, ¿de qué nos extrañamos? Somos, para bien o para mal, humanos.
A raíz de esto último, lo del foro, surgió una conversación sobre las supuestas ideologías que hay en la sociedad española. Tenemos gente de Izquierdas, gente de Derechas, otros de centro, apolíticos... cada uno tiene un pensamiento propio. También, cada uno intenta defender su ideología como puede, y teniendo en cuenta que somos lo que somos, la defensa de nuestras supuestas virtudes la llevamos a cabo señalando los defectos de nuestro rival. Se usa el sentimentalismo barato, implicando a los demás en una lucha que no es la suya, una lucha egoísta y sin sentido alguno.
Sin embargo, pensemos fríamente: ¿existen en nuestra época unas ideologías tan marcadas como las de antaño? Los supuestos bandos políticos a los que cada uno se aferra, ¿tienen algún sentido actualmente? En nuestros días no importan los poéticos valores que se enardecían en tiempos revolucionarios, lo importante es la permanencia en el poder para asegurarse la estabilidad económica a uno mismo; el que no está en el poder, por su parte, se encarga de cuestionar al gobierno de turno sean cuales sean sus medidas.
El pueblo, por llamarnos de alguna forma, es un simple instrumento de elección. Tras haber sido elegidos los líderes, estos se encargan de dictar el futuro de la sociedad. Esto estaría medianamente bien de ser los líderes unas personas preparadas, sabias, expertas en todos los aspectos que necesitasen... pero eso es mucho pedir. Con conseguir que los ciudadanos se sientan lo suficientemente apegados emocionalmente con el aspirante al poder, con darles un poco de lo que quieren oír, ya hay suficiente. Un pueblo ignorante no da para más; tampoco da para conseguir mejores políticos, ya que en su momento estos últimos formaron parte de la masa popular.
¿El poder debe estar en el pueblo? ¿La democracia es lo correcto? Sí, el problema es el pueblo en sí, que no quiere mejorar. Si la gente no se preocupa por lo que los rodea, dentro o fuera de las estúpidas fronteras de sus países, no puede tomar decisiones importantes. En España al menos, no todo el mundo está preparado para vivir en democracia. Muchos vienen de un régimen en el que no existía libertad, otros han nacido con ella... cada uno de una forma y todos iguales. Si requiere esfuerzo, por norma general, no conviene; si requiere tiempo, hay que encontrar algún atajo... Pero, ¿acaso se nos puede culpar de ello? Por supuesto que no.
Somos seres humanos y nos comportamos como tales. Si tuviera que elegir entre optimismo o pesimismo antropológico, pienso que el segundo nos define mucho mejor. Casi todos no hacemos algo por el simple hecho de que ello nos traería problemas. Si fuéramos invulnerables o si pudiéramos salir impunes de cualquier situación, no creo que todo el mundo decidiera portarse bien; yo al menos no puedo decir que lo haría. Tampoco digo que el ser humano sea malo por naturaleza... pero bueno tampoco es.
En general, los humanos somos seres conflictivos. Con que tan solo haya dos personas sobre la Tierra, a la mínima de cambio estarán enfrentados. Somos una raza bélica, cruel, sádica; ¿los animales matan a otros animales por placer? Sí, pero solo una raza en concreto: nosotros. Somos los únicos animales que matamos a otros cuando no tenemos hambre o estamos en peligro, por simple placer. No es raro que unas criaturas así estén constantemente enfrentadas, sea cual sea el motivo. Nuestra naturaleza nos hace oponernos a los demás de forma irracional, aunque lo que nuestro "enemigo" haga pueda sernos útil a nosotros. Eso mismo ocurre con la política: tanto unos grupos como otros están atentos al rival para lanzarse sin piedad al mínimo traspiés.
Yo estoy convencido de que separándonos no conseguimos nada, por muy diferentes que sean nuestras ideas. Tanto un lado como el otro, cuando se radicaliza, es malo; cuando se perjudica a otros, sin importar a que bando pertenecen, nuestra causa deja de ser legítima. El fin no justifica los medios. Las ideologías que incitan al odio son simple basura, odies a quien odies. La extrema derecha y la extrema izquierda son iguales, todas acaban siendo fascistas llegadas al poder, como se ha podido comprobar en los regímenes supuestamente comunistas que se han dado hasta el momento, o en otros como el nacional socialismo o el franquismo.
Yo soy republicano y podría definirme como de izquierdas... y aun así, me siento reticente a que se me asocie con la izquierda de este país. O por un lado se trata de una izquierda light, como podría ser los que están con el pseudo-socialista PSOE, o se trata de una más radical, de la mano de IU o el PCE. Unos tienen una ideología vacía, inclinándose hacia donde esté el dinero; los otros son "más puros", se dejan llevar más por el corazón que por el cerebro...
En el caso de la derecha ocurre lo mismo: el PP se encuentra bastante centrado, siendo un PSOE a la inversa, y como antagonistas del PCE encontraríamos partidos como Falange y demás.
Sinceramente, el peso de las ideologías de la Guerra Civil nos sobra en nuestra sociedad actual. No digo que deba olvidarse lo que ocurrió, los que murieron y quienes los mataron. No hay que olvidarlo, pero hay que superarlo de una vez. Una de las razones por las que España no es ni será, al menos en mucho tiempo, un país que yo considere como "bueno" es que no se parece a otros como Alemania, donde tras vivir lo que vivieron, quedan restos de los nazis por aquí y por allá, pero su pueblo no está enfrentado como ocurre aquí.
Los españoles se quejan de sus políticos, cuando son ellos el principal problema. ¿Acaso los políticos aparecen de la nada? Son personas de nuestra sociedad, que gracias a la basura de educación de este país y de las divisiones que se forman, cuando llegan al poder solo piensan en conservarlo. Y como la sociedad está dividida en dos ideologías vacías, sin ningún sentido, son incapaces de elegir con claridad a quien quieren en el Gobierno. Dejarse llevar a la hora de votar, sin meditar bien las ofertas de cada partido, es principalmente lo que hace que tengamos este bipartidismo.
La lealtad incondicional me parece ridícula. Si tu partido lo hace bien, vótale si no hay otro mejor; si tu partido la caga, castígalo no votándole, a no ser que los otros sean peores. Es simple. Al fin y al cabo todos nuestros partidos vienen a ser lo mismo; todos con una política económica casi idéntica, a pesar de sus supuestas diferencias ideológicas. Solo los diferencian nimiedades tales como asuntos de política social que no llegan a ayudar realmente en la mayoría de los casos, solo los diferencian la propaganda barata de la que hacen uso. Además, si no te informas antes de votar, ¿por qué te quejas? ¿Acaso tienes derecho?
Gobierno y oposición son partidos muy parecidos, no están tan separados como parece. Lo que uno proponga tendrá la oposición del otro, sea lo que sea. Si uno falla, el otro se aprovechará, no ayudará a arreglarlo. Buscan parecer más fuertes que su rival, utilizar sus defectos en su contra. Las ideologías subsistentes por estos lares se enfrentan continuamente, echándose la culpa la una a la otra, lanzándose cifras de muertos a manos de unos y otros para justificarse...
Pero bueno, ¿de qué nos extrañamos? Somos, para bien o para mal, humanos.







